Por: Lic. Ricardo Moreno Villa.- Licenciado en derecho, egresado del Instituto Nacional de Ciencias Penales y Diplomado en Criminología y Ciencias Penitenciarias. Actualmente es el Presidente del Comité Ciudadano de Seguridad Pública de Playas de Rosarito, B.C.
“Al amigo no lo busques perfecto, búscalo leal”
J. Narosky (n. 1930. Escritor argentino)
Ahora que terminó el mes patrio, de seguro escuchamos en más de una ocasión
La LEALTAD es defender lo que creemos y en quien creemos.
La LEALTAD es mantenerse fiel a un acuerdo, a un compromiso, a perseverar en una aspiración. La LEALTAD podría parecerse al pago que hacemos, ya sea porque hemos recibido algo, o bien, porque nos hemos comprometido a dar algo. Es cumplirles a los demás.
Si ponemos atención, no sería difícil concluir que la duración de las relaciones de amistad y de pareja depende básicamente de la vivencia de la lealtad de los involucrados. Corazones rotos, socios peleados, equipos fracasados, gobiernos indiciados, todos éstos han fallado en una forma u otra a la LEALTAD.
Para ser leal se necesita compromiso personal y eso se nota y se ve en lo que se hace y no solo en lo que se dice. Ser leal es estar en las buenas y en las malas. Es estar con los amigos, no solo porque me convenga por el momento, por la diversión o por algún beneficio que voy a recibir, sino porque coincido en ciertos ideales. La LEALTAD no es servilismo ni sumisión.
Si alguien frecuenta un grupo y se aparta de éste solo porque uno o el otro le dé más beneficios, está en contra de
Si existe la LEALTAD se desarrolla la CONFIANZA, pero si hay traición, se derrumba el castillo de esperanzas e ilusiones. Esa es la razón por la cual se acaban tantos proyectos, ya sean proyectos de negocio o proyectos políticos y, lastimosamente con todo el deterioro social que ello conlleva, se terminan también muchos proyectos de pareja. Y aquí es donde honestamente debemos preguntarnos… ¿soy verdaderamente leal?, digo, porque para ofrecer una LEALTAD, primero debo ser leal a mí mismo, a mi pareja y a mi familia. ¿En qué mundo viviríamos si todos fuéramos leales con nuestros seres queridos?
Permítanme terminar con una fábula y su consecuente moraleja:
Iba la polilla revoloteando,
al encuentro de su amada.
En el camino se topo con una farola,
fue entonces que olvido por quien suspiraba.
Tanto quiso acercarse a la luz que lo encandilaba,
que ni cuenta se dió, cuando cayó chamuscada…
Esta fábula tiene dos moralejas:
“Al que es desleal, cualquier farol lo encandila”, y:
“Al que es leal, en donde lo avientes cae parado”
Tú, qué podrías hacer HOY, para ser verdaderamente LEAL?
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada