lunes, 22 de febrero de 2010

El individuo está llamado a mantenerse íntegro.

Por: Lic. Luis Sandoval Figueroa. Catedrático de la Facultad de Derecho UABC y de CETYS-Universidad, residente de Playas de Rosarito.

“La integridad de un hombre se mide por su conducta no por sus profesiones”
Décimo Junio Juvenal (poeta satírico romano del siglo I)

Es evidente en estos tiempos que hablar de integridad no se refiere a un todo de forma física, a que no estemos de alguna manera mutilados o incompletos en algo material, se trata de ir más allá de una simple aclaración descriptiva, aunque tampoco a limitar el concepto de integridad a un principio moral que lleva consigo la fenomenología de una renuncia al natural impulso del ser humano por inclinarse a los deseo y/o pasiones que trasgreden los principios básicos en que se fundamenta la dignidad humana, ciertamente la integridad no se reduce a ello. Por tanto cuando una persona logra madurar por el acto de la comprehensión racional, la decisión de obedecer los principios morales que dignifican y enaltecen al ser humano es cuando surge la irrenunciable lucha interna por mantenerse digno a costa de la misma vida, es cuando se llega al sublime acto cotidiano de vivir íntegramente.
Cualquiera que sea la situación en que se encuentre el individuo está llamado a mantenerse integro en contraposición a realizar cualquier acto que este considerado va en contra del perfeccionamiento del individuo.
Hay que decir que la integridad personal tiene una originalidad propia, que desde el punto de vista de lo vivido se conserva solo en el ámbito del humilde reconocimiento en lo que se ha cimentado la bondad de nuestro ser, que como dice Juvenal debe interpelar al otro.
Auténtica y digna de reconocimiento es aquella persona que su primer reacción ante cualquier situación que intente vulnerar sus principios morales espontáneamente opta por mantenerse integro, o sea, fiel al principio ontológico de la dignidad humana que lo individualiza haciendo de él la más perfecta manifestación de la bondad que encierra toda su persona.
¿Consideras integro a la persona capaz de dar su vida por mantener en lo más alto de su jerarquía de valores «la lealtad»?
«Nacemos dignos nuestra obligación es mantenernos íntegros»

1 comentarios:

  1. Muy acertada tu reflexión... y más en estos tiempos donde el "es normal" es un común denominador. Aparentemente los valores han "bajado de nivel" y muchos actos que manchan nuestra integridad son considerados como algo normal en nuestros días, sin el más remoto sentimiento de culpa o arrepentimiento y no porque seamos malas personas, sino porque hay una concepción equivocada de los valores y eso que tu llamas Integridad....

    saludos de Ensenada :)

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